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domingo, 22 de mayo de 2011

Estudio de caso en la Enseñanza en Terapias

El estudio de caso como estrategia docente

«No hay mejor enseñanza que la vida» (experiencia práctica)

·         Consiste en proporcionar una serie de casos que representen situaciones problemáticas diversas de la vida real para que se estudien y analicen.

·        Caso: Explicación de hechos sucedidos en institucio­nes que dan pie a discusiones académicas sobre temas específicos.

·        El estudio de caso se fundamenta en la convicción de mejorar de forma significativa la    compren­sión de los fenómenos que se estudian si se hace desde la discusión de situaciones reales.

·        Estrategia didáctica contrapuesta a los métodos tradicionales. La pasividad propia de éstos se sustituye por el aprendizaje activo, caracterizado por:

La actividad del alumnado.
Afrontar los problemas reales de forma global.
El flujo de comunicación del formador al estudiante y vice-versa es más vivo y promueve la interacción entre los otros participantes.
El rol complementario del educador.

·         Exige:
Creatividad
Metodología activa
Preocupación por una formación integral
Habilidades para el manejo de grupos
Buena comunicación con el alumnado
Definida vocación docente
Mejor manejo en grupos poco numerosos.

Facilita en el estudiante la generación de alternativas de solución, le permite desarrollar la habilidad creativa, la capacidad de innovación y representa un recurso para conectar la teoría a la práctica real.


 


Características de la técnica

Tiene la gran ventaja de que se adapta  perfectamente a distintas edades, diversos niveles y áreas de conocimiento.

Las narraciones presentadas como estudio de caso, dentro de la perspectiva didáctica, deben cumplir una serie de condiciones entre las que destacan las propuestas por Mucchielli (1970):



Elaboración de un caso para su aplicación

·         Medios para recoger datos. Según López (1997) pueden ser:

a. Entrevista a un profesional experimentado
b. Estudio de documentos conservados en archivos de la profesión
c. Escritos que refieren acontecimientos personales o profesionales

·         Tipos de formatos para posibles casos

a. El incidente significativo: crea un problema o aboca a una situación crítica.
b. El desarrollo de una situación en el transcurso del tiempo.
c. La situación embarazosa (personal o profesional) para un individuo, en un
momento dado.

·         Elaboración y redacción del caso

Lo que da valor a un caso, lo que hace que se convierta en algo motivante y significativo, es el tema del que trate, más que la redacción de la historia.

Un buen caso debe ser:
Verosímil
Provocador
Conciso
Cercano
Ambiguo


Lo que se debe evitar

Decir más de lo que es preciso y suficiente.
Omitir datos importantes, bajo el pretexto de enriquecer la discusión.
Interpretar subjetivamente los datos que se exponen.
Redactar recargando el tono en lo literario y estilístico.
Dejar datos en la penumbra para que los invente el que analice posteriormente la historia (un caso no es un test proyectivo).
Tomar partido subjetivamente en la redacción a favor de unos y en contra de otros.



Consideraciones

A)  Interpretar el concepto de aprendizaje como un ciclo de cuatro estadios:


B)  Establecer un paralelismo entre el proceso de aprendizaje descrito y la aplicación en la discusión de casos como metodología didáctica:

1. Experiencia concreta: presentación del caso.
2. Observación: comprensión del caso o del problema planteado.
3. Reflexión: profundización del caso o problema planteado. Lectura de artículos o notas didácticas para ayudar a la conceptualización de la temática.
4. Aplicación: formulación de conceptos abstractos y genera­lización. Verificación de la implicación del concepto en la nueva situación. Transferencia a nuevas situaciones (esquema siguiente)

Objetivos y contenidos de formación

Pretende desarrollar habilidades y actitu­des de carácter profesional, social y personal.


·     Orientaciones didácticas para la aplicación

1.    El profesor explica los pasos propios del proceder didáctico ORA
(Observar, Reflexionar, Aplicar).

2. Lectura individual o en grupo del texto.

3. Discusión en pequeños grupos.

4. Presentación de las ideas básicas de cada grupo.

5. El profesorado presenta las aportaciones básicas de cada grupo.

6. Dramatización del contenido del caso.

7. Propuesta de nuevos casos.


·         Cómo se organiza la técnica

Colbert y Desberg (1996) plantean las siguientes fases para el estudio de un caso:

·         Fase preliminar: presentación del caso a los participantes, proyección de la película, audición de la cinta o lectura del caso escrito.

·         Fase eclosiva: "explosión" de opiniones, impresiones, juicios, posibles alternativas, etc., por parte de los participantes. Bien llevada, esta fase revela a cada uno lo siguiente:

a. Su subjetividad.
b. La posibilidad de que existan otras opiniones o tomas de posición tan valiosas como las propias.
c. Hasta qué punto los diagnósticos emitidos son proyecciones de la propia persona, más que análisis objetivos de la situación real.

·         Fase de análisis: se impone una vuelta a los hechos y a la información disponible, para salir de la subjetividad. Se redescubre la realidad y se integran aspectos informativos que, por determinados prejuicios, se habían orillado. En esta fase es preciso llegar hasta la determinación de aquellos hechos que son significativos para interpretar la estructura dinámica de la situación. Se concluye esta fase cuando se ha conseguido una síntesis aceptada por todos los miembros del grupo.

·         Fase de conceptualización: es la formulación de conceptos operativos o de principios concretos de acción, aplicables en el caso actual y que permiten ser utilizados en una situación parecida.



Bibliografía

Dirección de Investigación y Desarrollo Educativo del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, El estudio de casos como técnica didáctica. Disponible en:

Millan, M. D. (1997). El estudio de casos como estrategia docente. In S. De la Torre (Ed.), Estrategias de Simulación (pp. 103-113). Barcelona: Octaedro.

lunes, 4 de abril de 2011

Pensamiento didáctico



La educación como proceso debe cumplir primordialmente sus fines de socialización y formación, en la búsqueda de individuos autónomos, con una visión crítica de la realidad y 
con potencial necesario para realizar sus sueños y alcanzar las metas.

Desde esta perspectiva, la educación debe ser de calidad y por tanto, el cómo se educa se constituye en objetivo primordial en tal proceso. Es entonces cuando el pensamiento didáctico, adquiere su razón de ser en la práctica pedagógica. Se retoman los planteamientos de Silva (2009), en su trabajo sobre didáctica, quien expresa que la enseñanza implica la planificación, el diseño, el seguimiento y control de las actividades académicas orientadas al proceso de formación y desarrollo de los individuos.

Como lo plantea el Ministerio de Educación, en el marco conceptual del componente de competencias pedagógicas (2002), “la didáctica es un saber orientado por el pensamiento pedagógico, que se ocupa de un momento específico de la práctica educativa”.

Así, el pensamiento didáctico debe partir de la presentación de situaciones estructuradas, con el propósito de facilitar la construcción de un nuevo conocimiento, desde un campo específico del saber, teniendo en cuenta la interacción entre los actores del proceso de construcción del conocimiento y el contexto específico, en que se debe aprender el mismo.

La directa interacción entre el saber y la manera como éste es enseñado, son las bases del pensamiento didáctico, que, requiere a su vez, tener presentes las diferencias individuales de quienes se acercan al conocimiento, sus expectativas y necesidades, para trascender lo puramente técnico como método y lograr convertir la enseñanza, en un acto con sentido en sí mismo.

Es importante considerar también, las habilidades cognitivas y metacognitivas en tanto operaciones mentales propias del desarrollo del pensamiento, que se dan durante el desarrollo integral del individuo,   en el entendido de que el objetivo fundamental del profesor es enseñar y que el estudiante aprende mediante procesos, cobrando importancia, no sólo lo que aprende, sino, fundamentalmente, cómo lo aprende y qué grado de satisfacción le genera lo aprendido.

La Didáctica debe facilitar entonces, la vivencia de experiencias vitales que aporten al autodesarrollo de los actores del proceso educativo, haciendo uso adecuado de métodos, estrategias, objetos e insumos concretos, con alto valor pedagógico.
La didáctica no es una enseñanza en sí misma, sino el medio mediante el cual se propicia el aprendizaje o se llega al conocimiento; por tanto, sus recursos pedagógicos deben permitir establecer asociaciones y conexiones, entre los conocimientos previos y los nuevos saberes.SED (2007).

Los recursos didácticos en el aula, deben ser dinámicos de manera que permitan el intercambio de opiniones, la libertad de expresión, el trabajo en equipo, el manejo de roles y el desarrollo creativo de los individuos, considerando que “las prácticas sociales y culturales del entorno del niño son potentes herramientas  para el aprendizaje”. SED (2007). No obstante, dentro del proceso pedagógico, deben ser un recurso que debe complementarse con otras variadas formas de compartir el conocimiento, a fin de que pueda lograrse también, la producción y el crecimiento individual.

Finalmente, el manejo adecuado de la didáctica va a facilitar el aprendizaje, ya que se convierte en un elemento de motivación y de la manera como se acceda al conocimiento, dependerá el nivel de asimilación, de recordación, de asociación a nuevos conocimientos y el uso de los mismos, en la resolución de problemas de la vida cotidiana.